
Twenty es un CRM open source que se instala en tu propio servidor, sin licencias ni cuota por usuario. Funciona con un modelo de datos flexible en el que defines tus propios objetos, campos y etapas de venta, y se maneja con vistas de tabla y kanban parecidas a las de una hoja de cálculo. El software no cuesta nada: lo que cuesta es el servidor y la puesta en marcha.
Llevamos tiempo instalando Twenty en servidores de clientes, personalizándolo y atendiendo las llamadas de después. Esto no sale de leer la documentación oficial. Sale de montarlo, migrar datos reales y ver qué pasa a los seis meses.
Índice de contenidos
- Qué es Twenty CRM
- Cómo funciona Twenty por dentro
- Qué hace distinto a Twenty frente a un CRM tradicional
- Cuánto cuesta Twenty realmente
- Qué limitaciones tiene Twenty
- Para qué empresas encaja Twenty
- Preguntas frecuentes sobre Twenty CRM
Qué es Twenty CRM
Twenty es un CRM de código abierto lanzado en 2023 por un equipo con base en París que pasó por la aceleradora Y Combinator. Su código se publica bajo licencia AGPL-3.0, lo que significa que puedes descargarlo, instalarlo en tu infraestructura, modificarlo y usarlo con todos los usuarios que quieras sin pagar una licencia.
A mediados de 2026 el proyecto rondaba las 50.000 estrellas en GitHub, una cifra que lo sitúa como el CRM open source con más tracción de la comunidad de desarrollo. Puedes revisar el código tú mismo en su repositorio de GitHub, que es precisamente el punto de tener un software abierto: no hay nada que creerse por fe.
La diferencia de planteamiento con otros CRM está en cómo se define el producto. Twenty no se presenta como una herramienta cerrada con un conjunto fijo de módulos, sino como un conjunto de piezas de calidad productiva (modelo de datos, sistema de vistas, permisos, automatizaciones) con las que se ensambla el CRM que cada empresa necesita. En la práctica, eso quiere decir que no tienes que adaptar tu forma de vender al software.
Cómo funciona Twenty por dentro
Twenty se ejecuta sobre PostgreSQL y se despliega con Docker, lo que hace que la instalación sea limpia y las actualizaciones predecibles. A partir de ahí, la lógica del producto se organiza en cuatro capas.
Objetos y campos personalizados. Twenty viene con los objetos habituales (personas, empresas, oportunidades, notas, tareas) y te deja crear los tuyos. Si vendes proyectos de instalación, puedes tener un objeto Instalación con sus propios campos y relacionarlo con empresas y oportunidades. Lo relevante a nivel técnico es que estos objetos se crean en caliente, sin migraciones de base de datos, así que ajustar el modelo de datos cuando el negocio cambia no es un proyecto de desarrollo.
Vistas configurables. Los mismos datos se miran como tabla, como kanban por etapas o filtrados y agrupados según lo que necesites ver ese día. Cada persona del equipo guarda sus propias vistas. El comercial ve su pipeline, dirección ve el total.
Permisos por rol. Defines quién ve qué y quién puede modificar qué. Importante para equipos donde no todo el mundo debe ver todas las cuentas.
Automatizaciones y API. Twenty expone API REST y GraphQL completas, además de webhooks, lo que permite conectarlo con tu web, tu facturación o tus herramientas de marketing. Incorpora también un servidor MCP, el protocolo que usan asistentes como Claude o ChatGPT, de modo que un agente de IA puede leer y escribir directamente en el CRM en lugar de quedarse en un chat pegado al lado.
Esa última parte suele pasar desapercibida y es la que más está cambiando el uso real del CRM: enriquecer datos de contactos, preparar seguimientos o generar resúmenes de cuenta deja de ser trabajo manual.

Qué hace distinto a Twenty frente a un CRM tradicional
Tres cosas, por orden de impacto en el día a día.
Se usa sin que nadie tenga que enseñarte a usarlo. La interfaz se parece a las herramientas que tu equipo ya maneja, no a un formulario de gestión de hace quince años. Esto parece un detalle estético y es el factor que más determina si un proyecto de CRM sale bien: la mayoría de las implantaciones no fracasan por falta de funciones, fracasan porque el equipo comercial deja de meter los datos. Un CRM que da pereza abrir es un CRM vacío en tres meses, y un CRM vacío no sirve para tomar ninguna decisión.
Los datos son tuyos de forma literal. Vive en tu servidor, en la ubicación que elijas, con los accesos que decidas. Puedes exigir que la infraestructura esté en la Unión Europea y puedes sacar todo cuando quieras vía API o exportación directa. No hay una cláusula que convierta tu histórico comercial en un rehén.
No pagas por persona. Añadir a todo el equipo comercial, a administración y a dirección no cambia la factura. Esto invierte por completo el cálculo frente a un CRM en la nube, donde crecer de equipo significa automáticamente pagar más por el mismo software.
Frente a Salesforce o HubSpot, que son las referencias con las que se compara, el argumento no es que Twenty tenga más funciones. No las tiene. El argumento es que la mayoría de las pymes usan una fracción pequeña de lo que pagan, y que esa fracción la cubre Twenty sin cuota por usuario y sin atarte a un ecosistema.

Cuánto cuesta Twenty realmente
El software no cuesta nada. La licencia AGPL-3.0 garantiza que la versión autoalojada seguirá siendo libre, y eso no es una promesa comercial que pueda cambiar el año que viene: es una condición legal del código.
El proyecto sí tiene coste, y conviene decirlo claro porque la palabra gratis hace mucho daño en este sector. Se reparte en cinco partidas.
El servidor. Un VPS suficiente para un equipo pequeño se mueve en el entorno de 20 a 50 euros al mes. Es la partida más pequeña y la que más se sobreestima antes de empezar.
La instalación y puesta a punto. Dominio, certificado, correo saliente, copias de seguridad y configuración de seguridad. Se hace una vez. Se hace bien o te muerde a los seis meses, normalmente el día que hace falta restaurar algo.
La personalización. Tus campos, tus etapas de venta, tus permisos por rol y tus automatismos. Es la partida que decide si el CRM se usa o se abandona, y por eso es donde nosotros ponemos más horas.
La migración de datos. Traer contactos y oportunidades desde hojas de cálculo o desde el CRM anterior, deduplicar y normalizar. Siempre lleva más tiempo del previsto, porque los datos de origen siempre están peor de lo que el cliente cree que están.
La formación y el soporte. Media jornada de formación evita meses de datos mal metidos. Y hace falta alguien a quien llamar cuando algo no va.
Existe además una versión cloud gestionada por el equipo de Twenty con precio por usuario al mes, en torno a 9 dólares en su plan anual, para quien no quiere ningún servidor. Verifica la tarifa vigente en su web antes de decidir. Nosotros trabajamos con la versión autoalojada precisamente para que la factura no dependa de cuánta gente tengas.
La comparación honesta no es gratis contra una cuota mensual. Es una inversión inicial más un mantenimiento plano frente a una cuota que sube cada vez que contratas a alguien. A partir de un equipo pequeño, el autoalojado gana con holgura. Si sois dos personas, puede que no, y te lo diremos.
Si quieres saber qué saldría en tu caso concreto, reserva una cita y lo vemos con tus números delante, sin compromiso.

Qué limitaciones tiene Twenty
Ninguna herramienta encaja en todo, y un artículo que solo cuente las ventajas no te ayuda a decidir.
Es un proyecto joven. Nació en 2023. Algunos flujos y algunas integraciones están menos rodados que los de productos con veinte años de historia y millones de instalaciones detrás.
El ecosistema de extensiones es pequeño. Si tu operación depende de treinta integraciones listas para instalar desde un marketplace, Twenty todavía no está ahí. Tiene API completa, con lo que casi todo se puede conectar, pero conectar es trabajo y el trabajo tiene coste.
Algunas funciones avanzadas están fuera de la licencia libre. Una parte del código está marcada como Enterprise y queda al margen de la AGPL: es el caso del inicio de sesión único con SAML u OIDC y de los permisos avanzados a nivel de fila. Para la mayoría de las pymes esto es irrelevante, pero si tienes requisitos de identidad corporativa, hay que hablarlo antes y no después.
Autoalojarlo requiere que alguien se ocupe. Servidor, actualizaciones, copias de seguridad y seguridad no se mantienen solos. Si no tienes equipo técnico propio, necesitas que alguien asuma esa parte, porque un CRM caído un lunes por la mañana no es un problema técnico, es un problema de negocio.
Y una obviedad que conviene decir: si hoy nadie hace seguimiento de los clientes, cambiar de software no lo arregla. El CRM ordena un proceso que existe. No lo crea.
Para qué empresas encaja Twenty
Por lo que hemos visto instalándolo, encaja especialmente bien en cuatro situaciones.
Equipos comerciales que hoy trabajan con hojas de cálculo y correos sueltos, y que necesitan orden sin pasar a una herramienta pesada. Es el caso más frecuente y el que da resultados más rápidos.
Empresas que han crecido de plantilla y ven que la factura del CRM sube cada vez que contratan, sin que el software haga nada nuevo por ellas.
Organizaciones con requisitos de control sobre los datos, porque trabajan con información sensible o porque necesitan saber exactamente dónde está alojada.
Negocios con un proceso comercial propio que no encaja en el molde estándar y que llevan años forzando un software para que se parezca a cómo trabajan de verdad.
Y por completar el cuadro: si sois una o dos personas que solo necesitan una agenda de contactos, un CRM autoalojado es sobreingeniería y no te lo vamos a vender.
Preguntas frecuentes sobre Twenty CRM
¿Twenty CRM es gratis?
El software sí. Se distribuye bajo licencia AGPL-3.0 y la versión autoalojada no tiene coste de licencia ni cuota por usuario. Lo que tiene coste es el servidor y el trabajo de instalación, personalización, migración y mantenimiento. Existe también una versión cloud gestionada de pago por usuario para quien no quiere infraestructura propia.
¿Dónde se guardan los datos de Twenty?
En el servidor que elijas. Puede ser un servidor propio o un VPS del proveedor que decidas, y puedes exigir que esté en la Unión Europea. Es la diferencia principal frente a un CRM en la nube, donde los datos viven en la infraestructura del proveedor bajo sus condiciones.
¿Cuánto tarda en estar funcionando?
Una instalación con personalización básica y formación se pone en marcha en cuestión de días. Lo que alarga el plazo no es el software, es la migración: depende del estado de los datos que haya que traer y de cuántos procesos haya que reproducir.
¿Puedo migrar mis contactos desde Excel o desde otro CRM?
Sí. Twenty importa CSV y dispone de API REST y GraphQL para migraciones más finas, con lo que se pueden traer contactos, empresas, oportunidades y su histórico. La parte laboriosa no es la importación en sí, sino limpiar y deduplicar los datos de origen antes de meterlos.
¿Necesito conocimientos técnicos para usar Twenty?
Para usarlo, no: es de los CRM más fáciles de manejar que hay y se aprende en una tarde. Para instalarlo y mantenerlo, sí. Por eso la mayoría de las empresas lo contratan instalado y mantenido en lugar de montarlo por su cuenta.
¿Qué pasa si algún día quiero dejar de trabajar con vosotros?
Te llevas todo. El CRM es tuyo, está en tu servidor y el software es libre, así que puedes seguir usándolo con otro proveedor o con tu propio equipo. No hay nada que se apague al terminar el contrato.
Un CRM no se elige por la lista de funciones, se elige por si el equipo lo va a abrir cada mañana. Nosotros montamos Twenty sobre tu servidor, lo adaptamos a cómo vendéis y lo mantenemos, para que la única cosa de la que tengas que preocuparte sea usarlo. Cuéntanos cómo trabajáis y te enseñamos cómo quedaría en tu caso.